Tratado Esoterico de Teurgia Samael Aun Weor
Capítulo VIII
Séptima Invocación
  1 Después de haber investigado todas las precedentes invocaciones de la Gran "CONJURACIÓN DE LOS SIETE", que nos legara en los antiguos tiempos el Gran Rey Salomón, nos propusimos investigar la ultima invocación que a la letra dice:

  2 Por los santos Elohim y en los nombres de los genios Cashiel, Sehaltiel, Aphiel y Zarahiel, al mandato de Orifiel: ¡Retírate Moloch!, Nosotros no te daremos a nuestros hijos para que los devores.

  3 ¿Quién sería ese Moloch?. La tradición antigua nos habla de Moloch, un toro de hierro que era calentado al rojo vivo. Cuenta la historia que muchos niños eran arrojados al vientre horrible de ese toro de hierro. Se habla mucho de Moloch y nosotros queríamos investigar el caso.

  4 Fuera del cuerpo físico, llamamos a Moloch con la Gran Llamada de Pedro de Apono. Conforme vocalizábamos los Mantrams, nos hundíamos en los Infiernos Atómicos de la Naturaleza. Entonces vimos inmensas multitudes de seres humanos que viven en los Abismos. De pronto por entre las multitudes vimos un jinete sobre su cabalgadura. El jinete montaba un brioso corcel. Aquel jinete parecía un árabe. Vestía túnica roja y cubría su cabeza un turbante oriental. El rostro de aquel hombre era realmente como el de un árabe. Ojos grandes y negros, penetrantes; espesas cejas; labios fuertes y gruesos; nariz recta; color moreno. El hombre usaba sandalias. Toda su apostura era realmente como la de un jinete de la Arabia Feliz ¡Era Moloch! ¡El terrible Demonio Moloch!... Pronto se dirigió hacia nosotros, en su brioso corcel. Se abrió paso por entre las multitudes y gritándonos con gran voz, se dirigió al director de la Cadena de investigadores y le dijo burlándose y perversamente satisfecho:

  5 - ¡ah!... ¡Ya te hacia yo por allá arriba entre los Angelitos! ¡Conque ya volviste!

  6 Entonces el director de la gran Cadena de investigadores, lleno de valor le contestó: -¡Te equivocas, Moloch, yo aquí no estoy sino de visita!. He venido a investigarte. ¡Eso es todo!

  7 Moloch se retiró. Y todos los investigadores retornamos a nuestros cuerpos físicos. Mucho más tarde invocamos a su Antítesis luminosa, Orifiel, el Ángel de Saturno. Ese Ángel gobierna el maravilloso Rayo luminoso de Saturno.

  8 Terminada esta ultima invocación de la "CONJURACIÓN DE LOS SIETE", llegamos a las siguientes:

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